Lenguaje plástico.
Según la Conserjería de Educación (2008):
Primer ciclo.
En este ciclo, se atenderá principalmente a la
percepción y exploración, mediante la manipulación, de las características de
materiales diversos -ceras, agua, arena, masas, arcilla-, al uso de diferentes
instrumentos -pinceles, esponjas, rodillos…- y al descubrimiento de texturas,
colores y olores en la realización de producciones plásticas. Todo ello,
tendente a generar disfrute en el proceso exploratorio y creativo. Será
necesario, además, respetar las capacidades creativas de los niños y ni- ñas y
huir de modelos estandarizados en los procesos y producciones plásticas.
A
través del lenguaje plástico, los niños y niñas podrán expresar y comunicar
experiencias, hechos, emociones, sentimientos y vivencias mediante la
manipulación y transformación de diferentes materiales plásticos, experiencias
que también ayudarán al conocimiento y control del propio cuerpo y a la
adquisición progresiva de hábitos y destrezas manipulativas. La escuela habrá
de ofrecer experiencias en diferentes variedades artísticas -pintura, modelado,
escultura, collage, etc.-, para así, diversificar la acción de los niños y
niñas en la experimentación de materiales, del espacio y del propio cuerpo.
Los
diferentes tipos de materiales usados en las artes plásticas muestran a los
niños y niñas las posibilidades de transformación, reutilización y construcción
de nuevos elementos, formas, texturas, etc. La relación que establecen con
estos materiales se inicia a través de la exploración sensorial. Serán
particularmente interesantes las situaciones donde las masas, tintas, papeles,
etc. sean creados por los niños y ni- ñas, utilizando tanto elementos de la
naturaleza -hojas, semillas, flores, tierras de diferentes colores y texturas,
etc.- como materiales de desecho.
El uso de la pintura y la exploración del
color cobran especial relevancia al ser experiencias gratificantes que invitan
a niños y niñas a la creación plástica, por lo que será necesario crear
situaciones donde puedan manipular diversos tipos de pinturas, útiles y
soportes, en interacción con otras personas, disfrutando en la elaboración de aquellos
proyectos que fueran colectivos, todo o cual favorecerá la expresión y
comunicación a través de las producciones plásticas. También en este ciclo los
niños y niñas se acercarán al uso de otras técnicas bá- sicas -modelado,
dibujo, collage, estampaciones- y destrezas -arrugar, romper, pegar-, cuidando
materiales, instrumentos y espacios, y mostrando interés y respeto por las
producciones propias y de los demás.
Al dibujar, niños y niñas experimentarán
el placer que produce constatar visualmente los efectos que su acción produce
sobre el soporte. La progresiva percepción de que sus gestos producen marcas y
representaciones más organizadas, les permitirá el reconocimiento de sus
propias acciones. La relación entre las sensaciones corporales y las marcas gráficas,
así como el registro gráfico que surge, apoyará el autoconocimiento que los
niños y niñas tienen de sí mismos y podrá contribuir a la representación de la
propia imagen, de los sentimientos y de sus experiencias corporales.
Se
atenderá también a la sensibilización e interpretación compartida de obras
plásticas -dibujo, escultura, murales- y un acercamiento progresivo del niño y
niña al mundo del arte a través de las manifestaciones artísticas del entorno.
Segundo ciclo.
La educación artística seguirá teniendo en este ciclo el
protagonismo necesario para acoger y desarrollar el pensamiento creativo,
divergente, osado, divertido, etc., recogiendo necesariamente situaciones
llenas de placer, disfrute, diversión, risas, etc. La exploración y manipulación
de materiales Sevilla, 26 de agosto 2008 BOJA núm. 169 Página núm. 45 y objetos
diversos en la producción de obras plásticas sigue teniendo protagonismo en
este ciclo, como parte del aspecto creativo que tiene todo lenguaje artístico.
El conocimiento y la utilización de distintos materiales y técnicas permitirán
a los niños y niñas la expresión y comunicación de hechos, pensamientos,
sentimientos, emociones, vivencias y fantasías. A través de las obras
plásticas, tanto en la producción como en la interpretación, se llevará a los
niños y niñas a la exploración y descubrimiento de los elementos que configuran
el lenguaje plástico: línea, forma, color, textura y espacio. La pintura
permitirá a los niños y niñas descubrir contrastes, gamas y variantes cromáticas,
etc.
En este ciclo, los dibujos de los niños y niñas evolucionan del garabateo
a formas más intencionadas, desarrollando la capacidad para ir progresivamente
ajustándolos al objeto, la realidad vivida o imaginada, hechos, sentimientos y
emociones que desean representar.
Es importante potenciar situaciones y
actividades de dibujo diversas y con distinta intencionalidad -ilustración de
cuentos, comunicar información, representar una situación de la realidad-,
donde se empleen útiles y soportes diversos que ayuden a experimentar y
explorar las características de los materiales. El control, la presión manual y
la amplitud de movimientos distintos en función de los distintos materiales,
soportes, tamaños, etc. serán contenidos de este ciclo, así como la adquisición
progresiva de hábitos limpieza y actitud de cuidado de los materiales, espacios
y producciones.
El dibujo es un arte y una técnica consistente en delinear
sobre un soporte una idea o realidad vivida o imaginada. A través de la
realización de dibujos, individuales y colectivos, y su posterior análisis,
niños y niñas podrán ir apropiándose de la técnica necesaria para representar
con una cada vez mayor precisión aquello que desean dibujar. Niños y niñas
aprenderán a dibujar dibujando.
La creatividad o iniciativas en la elección de
técnicas, útiles e instrumentos para las producciones plásticas se facilitará a
través de la exploración y la utilización de éstas: collage, murales, etc. Se
considerarán los útiles, materiales e instrumentos desde una perspectiva
amplia, siendo algunos de ellos específicos para expresión plástica como
pinceles, caballetes, tijeras, papel, etc.; y otros menos específicos como
diversos tipos de papel, revistas, material de desecho diverso como cajas,
material del medio natural como piedras, barro, etc.
Los niños y niñas
participarán en la producción e interpretación de obras plásticas referidas
tanto al plano - dibujos, pinturas, murales- como al espacio -esculturas, obras
arquitectónicas-. Así pues, deben tener posibilidades para poder experimentar
con materiales y objetos que les permitan ambos tipos de producciones y un
progresivo dominio de las técnicas que lo faciliten.
Otro aspecto importante en
este ciclo es la educación del sentido estético y la sensibilidad, el placer y disfrute
visual y emocional hacia las obras plásticas. Se acercarán al análisis,
interpretación y valoración críticas, progresivamente ajustadas, de diferentes
tipos de obras plásticas presentes en el entorno. Se fomentará además un
acercamiento del niño y la niña al bagaje artístico y cultural andaluz, y a
otras manifestaciones artísticas culturales, facilitando una visión
intercultural del arte.
A través de secuencias didácticas o proyectos sobre
biografías donde se trata a fondo la vida y obra de grandes artistas, los niños
y niñas logran vincularse afectivamente al artista, comprendiendo su arte,
reconociendo su estilo, reproduciendo alguna de las obras especialmente bella
según criterio de cada niño o niña, acercándose así a las artes plásticas
universales. Será necesario comprobar si en las obras de autor analizadas
existen espacios sin pintar, por lo que pudiera implicar a la hora de hacer sus
producciones. Los niños y niñas serán los verdaderos autores y propietarios de
sus obras plásticas, por lo que las personas adultas deberán valorarlas como
tales, proponiendo mejoras, absteniéndose de hacer correcciones, escribir,
marcar, etc. sobre ellas.
El profesorado que ejerza la tutoría promoverá la
creatividad en los niños y niñas en sus producciones plásticas, tanto en
situaciones libres como dirigidas, estableciendo a veces algunas condiciones
para la producción. Condiciones en todo caso destinadas a potenciar el
desarrollo de su pensamiento divergente, al ser necesario utilizarlo para
solventar problemas, buscar alternativas, crear soluciones que, con ayuda de
otros, se ajusten a ciertos límites o restricciones.
Las producciones,
reproducciones y versiones de las grandes obras plásticas -pinturas,
esculturas, murales, grabados, arquitectura, etc.- deben estar presentes en las
paredes de la escuela y del aula para que niños y niñas crezcan en contacto con
lo mejor del arte universal.
Referencias bibliográficas:
Orden de 5 de agosto de 2008, por el que se desarrolla el currículo correspondiente a la Educación Infantil en
Andalucía, BOJA nº 167 (2008).
No hay comentarios:
Publicar un comentario